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lunes, 15 de junio de 2015

FRIO O CALOR ANTE UNA LESION

FRIO O CALOR ANTE UNA LESION?'
Lo más común cuando uno sufre una lesión muscular es escuchar "vaya y póngase hielo" o si no "hágase baños con agua caliente". En efecto el tratamiento con temperatura fría o caliente tiene sus beneficios, pero realmente ¿cuál es mejor para las lesiones musculares y cuándo es el momento para aplicarlo?
¿la aliviará la aplicación de frío, o será mejor que la zona esté calentita, para que se relaje?. Veremos unos consejos rápidos, siempre matizables, pero que funcionarán en la mayoría de los casos, sobre cómo y cuándo aplicar correctamente frío o calor para aliviar una lesión.
¿Cuándo aplicar frío?
En general, con el frío lo que buscamos es calmar el dolor y reducir la inflamación de la zona. Sobre todo lo utilizaremos en lesiones agudas dolorosas, como golpes, esguinces, pequeñas roturas de fibras, para aliviar las articulaciones después de ejercicio intenso… (como vemos en los eventos deportivos, cuando el jugador sustituido se va al banquillo y se coloca unas enormes bolsas de hielo, ya sea en los tobillos o, sobre todo, en las rodillas, que son las articulaciones más castigadas por casi todos los deportes).
¿Cómo aplicar el frío?
En farmacias y ortopedias venden cold-packs, que son bolsas rellenas de un gel especial que podemos enfriar en nuestro congelador. Este gel se pone muy frío, pero no se congela, permitiendo que coloquemos la bolsa moldeándola a los relieves de la zona de aplicación. Si aplicamos cubitos de hielo, no vamos a conseguir que el frío alcance todas las partes de una articulación como la rodilla o los tobillos, por lo que un remedio casero alternativo a las bolsas de gel consiste sencillamente en emplear bolsas de guisantes congelados. Los guisantes se adaptarán mucho mejor a la superficie articular que una bolsa de cubitos de hielo, y son mucho más baratas que los cold-packs.
Las aplicaciones deben ser discontinuas. Esto quiere decir que no es bueno dejar la bolsa fría indefinidamente sobre la zona lesionada. Lo correcto es aplicar el hielo 5-10 minutos (máximo unos 15) y dejar un tiempo de descanso. Si queremos aplicar más frio, lo haremos después de este intervalo.
Esto es así porque el frío excesivo puede tener un efecto rebote: si dejamos prolongadamente el hielo sobre la articulación, se hará mas lenta la circulación de la sangre en ese área. Al retirar el frío, el cuerpo va a enviar de forma masiva sangre a esa zona para recuperar la temperatura normal lo antes posible. Si nuestro problema es que tenemos esa región dolorida y/o inflamada, el aporte elevado de sangre para volver a calentar una zona que hemos enfriado en exceso puede reavivar la inflamación y el dolor.
Precauciones
Todos lo sabemos, pero muchas veces se nos olvida: el frío quema. Podemos provocar lesiones si aplicamos el hielo o la bolsa congelada directamente sobre la piel. Por esto siempre es recomendable colocar una servilleta o un paño delgado que haga de aislante entre la bolsa de frío y la piel.
Cuándo aplicar calor?
Por norma general, el calor lo aplicaremos en dolencias más crónicas -es decir, que llevamos ya varios días, incluso semanas, padeciendo- y que no estén relacionadas con procesos inflamatorios. Esto quiere decir que, si hemos tenido una lesión hace varios días, pero todavía notamos la zona hinchada y/o caliente, tendremos que continuar aplicando frío.
Las dolencias que más agradecen la aplicación de calor suelen ser los dolores de cuello, espalda y otras lesiones musculares (contracturas…) y procesos crónicos como la artosis (si no cursa con inflamación de la zona).
¿Cómo aplicar el calor?
Podemos utilizar manta eléctrica, bolsas de agua caliente, bolsas especiales que venden en farmacias, ortopedias o tiendas naturistas, el agua de la bañera o de la ducha… Al igual que con el frío, las aplicaciones de calor también deben ser de duración limitada, y hacerse de forma intermitente. Lo razonable sería no exceder los 20-25 minutos de calor (manta eléctrica…). Después de esto, hacer un período breve de descanso, y volver a aplicar si se desea.
Esto es así porque el calor puede tener un excesivo efecto sedante, llegando incluso a bajar la presión -tensión- sanguínea, pudiendo provocar mareos y otros problemas relacionadas con la bajada de tensión.
Precauciones
Esto también lo sabemos, pero hay a quien se lo olvida: ¡el calor sí que quema!. Algunos pacientes me han comentado que se han quedado dormidos con la manta eléctrica o bolsa caliente en la espalda y se han despertado con la zona irritada. Hay que tener mucho cuidado con que el calor no sea excesivo. Algunas personas parecen pensar que mientras más calor, más alivio, pero esto no es así. El calor debe notarse intenso, fuerte, pero nunca debe dejar de ser agradable, o provocar sensación de malestar mientras nos lo aplicamos.
Si la persona sufre otras patologías, como flebitis, artritis u otros procesos inflamatorios, la aplicación de calor puede empeorarlos, y por eso no se recomienda.

PERDER GRASA Y NO PERDER MUSCULO

PERDER GRASA Y NO PERDER MUSCULO
Quienes llevan un exceso de grasa en su cuerpo, seguramente querrán perder peso. Pero no siempre perder peso en la báscula es un buen indicativo de estar perdiendo grasa corporal. Al perder músculo y no grasa, las personas se convierten en “flacos gordos”, que lucen delgados con ropa pero flácidos y fuera de forma sin ésta.
Perder grasa corporal conservando e incluso construyendo músculo, mejora notablemente la apariencia, la condición física, el estado de salud y la calidad de vida; sin embargo, esto no es tan fácil porque muchas personas se someten a dietas terribles de restricción de alimentos con exceso de cardio y poco trabajo de pesas y resistencia.
DIFERENCIAS ENTRE PERDER PESO Y PERDER GRASA
1. VOLUMEN. Cuando perdemos grasa, sobre todo lo notamos en la ropa porque nuestro cuerpo pierde volúmen. También lo verás reflejado en la báscula, pero notarás que la ropa te va mucho más holgada.
2. PESO. Cuando perdemos peso en general, perdemos agua, masa muscular y masa grasa. Si te saltas las comidas, y no haces una dieta saludable de cinco comidas al día, perderás líquido y masa muscular, y muy poca grasa.
3. EFECTO REBOTE. En dietas de pérdida de peso privativas de alimentos, se genera un efecto rebote cuando se vuelve a una alimentación normal, incluso llegando a engordar más kilos de los ya pérdidos en muy poco tiempo. Esto sucede porque al privar al organismo de los nutrientes suficientes y adecuados, éste utiliza la masa muscular para generar energía y protegiendo la grasa, mucho más importante para él al percibir una escasez de alimentos, lo que se traduce en una ralentización del metabolismo y siendo más propenso a coger grasa.
4. EFECTO DURADERO. Si quieres que tu esfuerzo tenga unos resultados duraderos tu opción debe ser PERDER GRASA, y conservar el músculo. Por supuesto perder grasa supone que tus objetivos se cumplan a medio o largo plazo, tiempo suficiente para crear un buen hábito tanto en la alimentación como en el ejercicio. Puedes conseguir Perder Peso muy rápidamente, en este caso lo más probable es que sea de una manera poco saludable.
5. ENERGÍA. Una correcta pérdida de grasa sin pérdida de músculo se traduce en una musculatura más eficiente, lo que supone mayor energía y fuerza para una actividad deportiva. Un pérdida de peso, con un mayor porcentaje de pérdida de músculo que de grasa, significa menos fuerza y una musculatura débil, te sentirás con mucha menos energía para realizar deporte, lo que te llevará a que tu cuerpo necesite energía urgente y a los temidos atracones.
6. ALIMENTACIÓN. Si quieres perder peso rápidamente, come poco y mal. Las consecuencias serán un gran efecto rebote y debilidad física. Si quieres perder grasa, mánten tu metabolismo activo haciendo 5 comidas al día que incluyan proteína y tanto carbohidratos como grasas saludables (aceite de oliva, omega6, omega3...etc.). Olvidate de las grasas trans y el exceso de carbohidratos poco saludables.
7. SACIEDAD. Con una dieta adecuada, comerás más, tu sensación de saciedad se verá satisfecha y no tendrás que recurrir al picoteo entre horas que es uno de los grandes enemigos de nuestra dieta. Esto se debe a que al comer a menudo, el índiceglucemico se mantiene estable controlando nuestra sensación de saciedad. Las ingesta de carbohidratos inadecuados, y no comer en pequeñas cantidades y varias veces al día produce picos y bajadas de glucosa que no solo impiden la reducción de grasa, sino que nos pueden producir enfermedades mucho más severas como la diabetes, la hipercolesterolemia, enfermedades cardiovasculares, etc.
8. DEFINICION Y TONO. Con un plan adecuado, de dieta y ejercicio, notarás tu musculatura mucho más definida, aumentarás el tono muscular y tu fuerza, porque perderás grasa y no músculo. viene mucha gente buscando consejo en dietas de adelgazamiento porque consiguen bajar de peso rápidamente pero se sienten "blandos", sobre todos las chicas. Por supuesto exite un factor determinante a la hora de definir y endurecer que es el ejercicio FITNESS personalizado o entrenamiento en clases colectivas dirigidos a este fin. Sin embargo, si esto no va acompañado de una correcta ingesta de alimentos, los resultados no se verán reflejados.
9. FORTALEZA MENTAL. Si nuestra decisión ha sido la correcta en cuando a llevar una dieta saludable, de 5 comidas al día, eliminando ciertos carbohidratos que aumentan nuestros niveles de azúcar en sangre y limitando las grasas, combinarlo con un buen entrenamiento en el gimnasio, dónde te van a indicar los ejercicios más adecuados a tus objetivos y condición física, te sentirás BIEN, con ENERGÍA y FUERZA, esta satisfacción se traduce en una buena predisposión mental para seguir adelante, el esfuerzo cada días será más fácil porque estarás creando un hábito saludable y perdurable. Una pérdida de peso inadecuada, comiendo poco y mal, te hará sentir con poca energía para entrenar, insatisfecho por no conseguir buenos resultados, lo que te lleva a seguir comiendo mal, hacer poco ejercicio, engordar, insatisfacción...etc.
10. SI QUIERES PERDER GRASA necesitas tonificar MÚSCULO. Es cierto que con el trabajo cardiovascular en rangos de entrenamiento quemagrasas (65% - 75% de rendimiento de tu corazón), te ayudará a quemar grasa, una hora de ejercicio diario no sólo te aportará eso, sino otros muchos beneficios en tu salud, pero has de combinarlo con un trabajo de FUERZA. Con el cardio quemas calorías mientras lo estas realizando, con el trabajo de fuerza tonificas músculo, aumentando tu metabolismo y cuando paras de entrenar tu cuerpo sigue quemando grasa para reconstruir y mantener el músculo.
Pero la tonificación es un mito. No existe.
El tono muscular es una característica de los músculos de nuestro cuerpo, que se mantienen parcialmente contraídos para mantenernos en pie, que no se nos caiga la cabeza, etc. Si no tienes tono muscular es porque sufres una enfermedad grave (como el polio), porque estás en fase sueño profundo, o porque estás muerto. Esa carne fofa debajo de los brazos no es un músculo con poco tono. Es grasa.
Imagina que de repente perdieras la grasa. Seguramente, lo que quedaría debajo sería una persona excesivamente delgada, con brazos como palillos y un trasero plano. Los modelos de fitness no son así. Esas personas no solo tienen poca grasa corporal, sino que tienen más músculo que tú (aunque menos que un culturista). Es esa combinación de menos grasa y más músculo es el resultado que buscas, y no tiene nada que ver con la famosa tonificación.
El miedo a las pesas no está justificado. Para las mujeres, es extremadamente difícil ganar grandes cantidades de músculo, porque no tienen suficiente testosterona. Cuando se suministra testosterona a las mujeres hay interesantes efectos secundarios, que incluyen la capacidad para ganar músculo, el aumento de la libido y el bigote.
Sin embargo, el trasero redondo, los muslos y brazos torneados de esa modelo de la foto son músculo, y la ausencia de grasa alrededor permite verlo en todo su esplendor.
Muchas repeticiones con poco peso tonifican
Falso. Muchas repeticiones estimulan las fibras musculares lentas, pocas las fibras musculares rápidas. En ambos casos, si se vence una resistencia suficiente, el músculo sufre pequeñas roturas, y cuando se regenera, será más fuerte y (un poco) más grande. Es cierto que para conseguir el máximo crecimiento muscular hay que levantar pesos muy grandes, y eso solo se puede hacer pocas veces, pero el objetivo no es alcanzar un número de repeticiones. El objetivo es llegar cerca del punto en que no puedes hacer una repetición más. Si no llegas a este punto, da igual cuántas repeticiones hagas, el ejercicio es inútil.
Con la máquina adecuada se puede tonificar una parte del cuerpo
Falso, falso, falso. Los abdominales no quitan la barriga. La máquina de gluteos no quita las cartucheras. La máquina de triceps no endurece la grasa que cuelga bajo tu brazo. Esas zonas que no te gustan están recubiertas de grasa. Si quieres que tengan mejor aspecto tienes que perder la grasa, algo que ocurre en todo el cuerpo a la vez. Perder la grasa de una zona concreta solo es posible con liposucción (y con todos sus riesgos).
¿Cómo conseguir ese cuerpo de la foto? ¿O por lo menos aproximarse? Dieta y ejercicio aeróbico para perder grasa. Ejercicios de resistencia para ganar músculo. Come y entrena con inteligencia. No hay fórmula mágica.

HABLANDO UN POCO DE LA PAPAYA

HABLANDO UN POCO DE LA PAPAYA
La papaya es una de las frutas tropicales con mayor número de beneficios medicinales, que unidas a su dulce y peculiar sabor hacen que sea muy apreciada y popular tanto en Latinoamérica como en Europa. Tiene una forma ovalada y una piel fina y amarillenta que recubre a su jugosa pulpa, dentro de la cual aparecen semillas de color negro.
Por su aroma, la papaya recuerda al melón, mientras que su dulzor se asemeja al de la pera o la fresa. Se trata de una fruta exótica de consistencia mantecosa muy perecedera y frágil, por lo que se debe manipular con cuidado. Aunque se comercializa durante todo el año, el momento óptimo para disfrutar de los atributos de la papaya es el invierno.
, posee una gran cantidad de nutrientes y beneficios salutíferos. A continuación descubriremos las cualidades nutritivas y los efectos terapéuticos de esta extraordinaria fruta.
Papaya, una fruta muy digestiva
La papaya destaca por tener propiedades digestivas, ya que contiene papaína, un enzima que ayuda a digerir las proteínas de los alimentos y favorece la digestión. Gracias a la presencia de dicha sustancia, la papaya resulta adecuada en caso de sufrir gastritis, digestiones pesadas, hernia de hiato, acidez estomacal o flatulencia.
Además de ser una fruta valiosa para el cuidado del sistema digestivo, constituye una fuente natural de vitamina C, así como de vitamina A en forma de beta-carotenos. Dada su riqueza en antioxidantes, la papaya refuerza la inmunidad y se considera una gran aliada de la piel al prevenir el envejecimiento prematuro. Por su aporte vitamínico, recomiendan el consumo de papaya especialmente a quienes corren mayor riesgo de sufrir carencias o tienen necesidades nutritivas aumentadas.
De la composición nutricional de la papaya cabe hacer mención a su aporte de hidratos de carbono, la mayoría simples, potasio y fibra dietética. La fibra le confiere un efecto saciante y propiedades suavemente laxantes. Así pues, la papaya contribuye a regular el tránsito intestinal y a prevenir o combatir el estreñimiento, además de reducir los niveles de colesterol en sangre y favorecer el control de la glucemia. Al ser rica en potasio y tener un bajo contenido en sodio, la papaya está indicada para las personas que padecen hipertensión o enfermedades cardiovasculares.
Por si fuera poco, la papaya facilita el bronceado dada la gran cantidad de retitina que contiene, la cual activa la melanina.

sábado, 13 de junio de 2015

COMO HACER AERÓBICOS

COMO HACER AERÓBICOS
Aquí nos tiramos todos de cabeza. ¡Para estar en forma y perder grasa hay que correr!.
Bien, resumiendo brevemente: esto es mentira.
Sé que lo cardiovascular no sólo abarca el correr, pero tendré de referencia la carrera de media/larga distancia a baja intensidad por ser el método más universal.
Por mucho que corramos si no hay un déficit calórico no adelgazaremos un gramo, con lo cual ya podemos ver desde el principio que correr por sí sólo no es el factor determinante.
Ahora me diréis que está claro, que es necesaria una dieta aparte del trabajo cardiovascular; efectivamente, pero incluso con dieta, el trabajo cardiovascular de baja intensidad no es lo más idóneo para perder grasa.
Como gusta tanto el conteo de calorías, diremos que efectivamente durante el ejercicio aeróbico quemamos más calorías que en reposo, eso es evidente. Para los que os gustan los datos, diremos que un promedio de 5 cal/minuto a baja intensidad pudiendo aumentar a 10 cal/minuto cuando se incrementa, lo que en un periodo de 40 minutos nos da un máximo de 400 calorías.
Bien, pero no debemos dar por hecho que esas calorías provienen de la grasa. Para que en su mayor parte quememos calorías procedentes de la grasa deben darse simultáneamente varios factores que raramente tenemos en cuenta, tales como glucógeno hepático depletado o niveles bajos de insulina. Estos factores además deben ocurrir justo mientras estamos llevando a cabo el ejercicio cardiovascular, puesto que nada más detengamos la marcha, la quema de grasa se reducirá drásticamente (cosa que no sucede con otros protocolos, donde la quema de grasa prosigue una vez terminada la actividad e incluso se prolonga durante más de 24 horas).
Como de expertos está el mundo lleno, y seáis o conozcáis a alguien que tenga todo bajo control para que queméis grasa durante el ejercicio cardiovascular, seguiremos concentrando la atención a la quema de grasa únicamente durante el ejercicio, y como he dicho en artículos anteriores, debemos mirar más allá, somos lo que hacemos de manera continuada, no en un único instante.
Vale, has quemado grasa durante una hora, ¿y las otras 23 qué?
Correr a media o baja intensidad durante horas sencillamente no produce el ambiente hormonal óptimo del que hemos hablado anteriormente, y si lo haces con una dieta baja en calorías, los problemas no tardarán en llegar. Cuando centras todos tus esfuerzos deportivos en carreras de larga distancia, la alimentación debe ser enfocada de cara al rendimiento, no a la pérdida de grasa.

Las funciones del cuerpo son reguladas por hormonas y para ser eficientes quemando grasa debemos crear un ambiente hormonal adecuado para ese fin, y el cardio no es un buen detonante. Hacer cardio con asiduidad eleva las hormonas del estrés (Adrenalina, Cortisol) y reduce los niveles de Testosterona, al igual que nuestra TMB (Tasa Metabólica Basal) por lo que aparte de dificultar la quema de grasa, cada vez tendremos que comer menos para conseguir lo mismo, y cómo hemos dicho antes esto te introducirá en un círculo vicioso con un final bastante predecible.
Otro punto negativo si pretendemos sostener nuestro método en el tiempo, es que el ejercicio cardiovascular tiene un alto grado de adaptación, con lo que para quemar las mismas calorías, cada vez tendrás que correr más, lo que también traerá consigo sus consecuencias negativas, que no son pocas. (Al final hablaremos de ellas).
Las razones para correr van a menos pero aún muchos gritan:
“ Pero es que corriendo sudas ” → El sudor es agua, no grasa.
Muchos mencionarán la salud, vale, aquí aun no estando del todo de acuerdo no entraré mucho, pero te diré que sí, hazlo por salud. Desde luego es mejor hacer cardio que el sedentarismo, pero como método para ponerse en forma y conseguir cambios en la composición corporal sigue siendo un método inferior, y por si sólo te dejará bastante lejos de tu objetivo.
Entonces, ¿el cardio es malo? Por supuesto que no, y es una baza más en los programas de acondicionamiento físico, pero te aconsejo que lo hagas por placer y no dejándote la piel porque si deseas conseguir con cardio el cuerpo que tienes en mente acabará siendo frustrante.
Acabarás siendo una gran corredora, pero incapaz de eliminar esa capa de grasa rebelde.
Con el tiempo, los resultados simplemente llegarán.
ES QUE NO ME GUSTA HACER PESAS!
Entendible y respetable.
Siempre hay más de un camino, pero como hemos mencionado una gran parte del éxito reside en la intensidad.
Desde luego sencillo no es, y regalado no hay nada, pero si es mucho más sencillo de lo que os han hecho creer, eso sin duda. Son tres o cuatro días de duro entrenamiento bien periodizado y apoyado, ya no digo con una dieta, pero si bajo unas pautas nutricionales básicas.

SE DICE QUE UNO DE LOS PORTECENTAJES PARA TU MEJORA MÁS IMPORTANTE ES TU PLAN NUTRICIONAL, ¡PUES A REALIZARLO BIEN

SE DICE QUE UNO DE LOS PORTECENTAJES PARA TU MEJORA MÁS IMPORTANTE ES TU PLAN NUTRICIONAL, ¡PUES A REALIZARLO BIEN
Si trazas tu plan únicamente desde un punto de vista nutricional, o bien tus expectativas son bajas, o con el tiempo te verás obligada a añadir más elementos a la ecuación. Para tener resultados, obviamente, deberás apoyar tu plan con dieta, esto está claro, pero no debemos olvidarnos del estímulo.
Vale que cada vez controles mejor los alimentos que ingieres, y cada vez incluso por voluntad comas menos, pero tu cuerpo sin un estímulo externo (ejercicio físico) simplemente se adaptará a la situación a la que lo estás sometiendo y economizará, necesitando cada vez menos calorías, hasta que lo sometas demasiado y acabe prescindiendo de algún elemento.
Según vayas avanzando te darás cuenta que pierdes peso, pero seguirás flácida y ahora tu cuerpo quema menos calorías, con lo que cada vez deberás comer menos para seguir teniendo resultados. Y perderás músculo, y cada vez tu cuerpo necesitará menos calorías, y seguirás comiendo menos, y el estrés aumentará, y perderás más músculo, incluso masa ósea. También retendrás más líquidos y comerás menos… Y esto se convertirá en un desastroso círculo vicioso que te acabará llevando a la frustración, que paliarás con atracones de comida que harán recuperar la grasa perdida (pero no el músculo), por lo que ahora te será más difícil reiniciar o seguir con el proceso y tu aspecto será mucho peor que al principio, presentando mucha menos dureza y vitalidad, por no hablar de salud.
Aquí harás balance, y lo más probable es que te auto-inculpes pensando que no has aguantado lo suficiente, que no has sido estricta y que lo acabarás consiguiendo, sin saber que tu plan estaba destinado al fracaso desde el principio.
Lo que quiero decir con esto, es que es un gravísimo error basar la eficacia de un plan en el conteo de calorías al igual que lo es enfocar los resultados al peso corporal.
¿Las calorías no cuentan? Sí cuentan, pero no como os lo han hecho creer.
Observo demasiado a menudo establecer un determinado número de calorías que un cuerpo necesita, a la que restando 500 te da la panacea para el cuerpo 10.
“Si necesitas 2500 calorías, come 2000 y adelgazarás ”.
Bien, no es tan sencillo, tu cuerpo simplemente se adaptará a funcionar sin esas 500 calorías.
Por esta regla de tres, ¿por qué entonces hacemos deporte? Si quemamos 300 calorías haciendo deporte, es lógico pensar que comiendo 300 calorías menos tengamos el mismo resultado y evidentemente no es así. La respuesta es fácil, la clave está en la respuesta hormonal que se produce con el deporte.
Las hormonas regulan prácticamente todo lo que sucede en nuestro cuerpo. Si creamos un ambiente hormonal adecuado hará nuestro camino mucho más fácil, que el metabolismo sea más eficiente y trabaje a nuestro favor, porque tenerlo en contra sólo os conducirá al fracaso.
“Haz que tú cuerpo trabaje para ti, no tú para él”
Debemos ser conscientes de qué estamos compuestos y para qué estamos diseñados, sólo así veremos realmente lo que nos es útil y lo que debemos minimizar, porque el exceso de ciertos elementos como la carencia de otros compromete nuestra salud y nuestros objetivos.
Tener un 13% de grasa corporal no es sinónimo de éxito, al igual que hay muchas formas de presentar un aspecto u otro con 60 Kilos de peso.
Tanto por salud cómo por estética, perder masa muscular nunca es una opción.
Bien, ahora que vemos que el deporte debe formar parte del plan, ¿qué hacemos
TONIFICAR!
Cuándo sois conscientes de que la masa muscular juega un papel importante tanto en lo saludable como en lo estético, es muy común escuchar el término tonificar.
Bien, la idea es buena pero, ¿se puede saber qué es tonificar?.
Según el diccionario de la RAE el término ”tonificación muscular” no existe, pero señala ”tonificar” como sinónimo de endurecer.
Se puede entender entonces tonificar como endurecer o reafirmar, y a partir de esta base errónea pueden salir mil protocolos y ejercicios de cómo hacer esto de una forma u otra implantados y promulgados por quienes aún en el siglo XXI siguen queriendo reinventar la pólvora.
El cuerpo ni se endurece ni se ablanda dependiendo de lo que hagamos, simplemente si tenemos grasa y agua presentaremos un aspecto más blando y flácido, y si tenemos un buen tono muscular libre de excesos tendremos una apariencia firme y compacta.
El músculo se estira y se contrae, permaneciendo en mayor o menor tensión, ofreciéndonos movimiento, soporte y protección. Según lo que hagamos habrá más o menos tensión, pero por mucha tensión que exista en un músculo si tiene una capa de grasa y agua extracelular que lo recubre, la apariencia será blanda.
El estado que tú buscas y que está detrás de la palabra “tonificación” es más músculo y menos grasa, que es la combinación que aparte de darte más salud, te brindará ese aspecto terso y compacto sin perder la forma femenina.

QUE BUSCAIS LAS CHICAS CUÁNDOIS VAN AL GIMNASIO?

QUE BUSCAIS LAS CHICAS CUÁNDOIS VAN AL GIMNASIO?
1.- ¡ADELGAZAR!
¿Qué es adelgazar? (pregunta seria)
Yo lo entiendo como la pérdida de grasa, pero por desgracia la mayoría del público femenino tiene el concepto distorsionado y lo entiende como pérdida de peso, centrando todos los esfuerzos en perder kilos teniendo de referencia la báscula, lo cual es un grave error.
Debemos ser conscientes de qué estamos compuestos, de qué está formado nuestro cuerpo a grandes rasgos y una vez lo comprendamos, ver qué nos sobra y qué nos falta.
A simple vista, se nos juzga por lo visual, la apariencia física (volumen, proporciones, contorno…), es decir, un conjunto de los rasgos físicos, los cuales nos dan mejor o peor presencia, que sumada a los comportamientos y gestos que tengamos nos harán proyectar una imagen u otra hacia las personas con las que estemos interactuando o que nos estén observando.
Para que la imagen que demos sea buena, la seguridad en uno mismo ayuda mucho, y para tener seguridad en uno mismo aparte de gustarnos debemos tener la sensación de que estamos gustando.
Está claro que no hay un único patrón estético, por lo que a título individual podemos tener preferencias y dar prioridad a unos rasgos determinados: una cintura estrecha, unas piernas esbeltas, un glúteo con forma, un abdomen plano, unos hombros erguidos, etc. Pero siempre que busquemos una armonía física, por norma general, siempre habrá un denominador común, y es un nivel bajo de grasa corporal.
Al decir esto, muchas chicas diréis: Fuera grasa! Fuera grasa!
No tan rápido, cuando salgáis de la ducha, poneros frente a un espejo, e imaginaros por un momento que os concediesen un deseo y por arte de magia desapareciera la grasa:
¿Realmente pensáis que el resultado coincidiría con el ideal que tenéis en mente?
Si eliminamos la grasa sin tener un cuerpo mínimamente “formado” simplemente perderéis la forma que os caracteriza como mujeres.
Es de sobra conocido que no queréis pesar mucho, al igual que no queréis grasa, pero tampoco músculo, ni agua…Pero entonces sólo nos queda piel y hueso.
Si os concediesen por un momento ese deseo veríais que perseguíais un objetivo equivocado.
• Estar sin grasa ni es saludable ni es una opción.
• Estar sin músculo ni es saludable ni es una opción.
• Estar sin agua ni es saludable ni por supuesto una opción ( gran parte de vuestro cuerpo es agua).
Todo esto, en su conjunto tiene unas proporciones y un peso que junto con la masa ósea, órganos y demás elementos forman nuestro cuerpo, y que además deben tener unos valores determinados para presentar un buen aspecto y estar sanos, con lo cual pesar 40 kilos tampoco es una buena opción.
Cuál es entonces el objetivo? → Cambios en la composición corporal.
Todo lo que forma parte de nosotros es necesario y está ahí por una razón, si no seguramente tendríamos serios problemas.
La clave está en la cantidad que tengamos de cada cosa.
Las mujeres morfológicamente por temas evolutivos tenéis un nivel de grasa más elevado que los hombres, es lo que os da esos rasgos femeninos tan característicos, suavizando los contornos y disimulando las prominencias óseas.
Si eliminamos esa grasa sin tener un desarrollo muscular previo, perderéis esa forma tan característica y cualquier rasgo de feminidad.
La masa muscular, os guste más o no, forma parte de vosotras. De hecho, si no fuera por ella no podríais ni manteneros en pie, y queráis o no, es la caldera de vuestro cuerpo, donde se consume la mayor parte de la energía, con lo cual aparte de no ser una opción prescindir de ella, perder parte de ella por voluntad propia tampoco es una opción inteligente.
La pérdida de masa muscular queda muy bien en la báscula, pero no mejora lo que ves en el espejo.

jueves, 11 de junio de 2015

INICIOS EN GIMNASIO

Alguien que se inicia probablemente tenga un sin fin de dudas y preguntas sin respuesta, y sobretodo mucha desinformación causada en gran medida por internet-publicidad-sociedad etc.
Esta desinformación, desgraciadamente, puede llevar a una persona que comienza al sobreentrenamiento, lesión y/o abandono.
Primero que nada tengamos claros dos conceptos para saber a que nos estamos dedicando y la meta que deseamos cuando nos inscribimos en un gimnasio, para cambiar nuestro estilo de vida, mejorar nuestra apariencia física, competir o solo por salud manteniendonos en forma.
El Fitness, sencillamente es un estilo de vida en donde van de la mano una alimentación sana acompañado de un plan de entrenamiento físico, para así mejorar nuestra calidad de vida, apariencia física, mantenernos en forma, por ende como beneficio colateral, vernos y sentirnos bien y saludables.
Fisicoculturismo, si analizamos la palabra, la separamos nos queda: Cultura Física o culto al cuerpo. El Fisicoculturismo nos permite ganar masa muscular con más facilidad que cualquier otra disciplina, a la vez que nos confiere un físico que despierta admiración, pero sólo resulta cuando se lleva un programa claramente definido. Es una actividad basada en ejercicios físicos intensos, generalmente ejercicios anaerobicos, consistentes, la mayoría de veces, en el entrenamiento de pesas en el gimnasio mediante diversos tipos de ejercicios de fuerza/hipertrofia. La finalidad de nuestra disciplina suele ser la obtención de una musculatura fuerte y definida, así como mantener la mayor definición y simetría posible de la misma, llegando a niveles inclusive de competencias
la alimentación ya que es e un porcentaje altodel trabajo para poder vernos y sentirnos bien y llegar a cualquier meta que tengamos, ya sea aumentar masa, bajar kilos, eliminar grasa, definir, competir, mantenerse… porque ahí es donde esta la verdadera magia de todo. Dieta no es pasar hambre, es controlar lo que comemos, es saber que comer, que cantidad comer, y en que momento del día comer,
Si eres una persona que va a iniciar o que por algún motivo dejaste de entrenar y te alejaste de los hierros y la buena alimentación, y eres de los que comía de todo a la hora que fuera cada vez que te provocaba, no puedes llegar de buenas a primeras y “Un Lunes” comenzar dieta extrema o radical… Muchos comienzan así y al cabo de unos pocos días, comienzan con dolores de cabeza, nauseas, pesadez, debilidad, mareos, etc… muchos aguantas bastantes días pero cuando prueban un bocado de alimento fuera de esa dieta, caen en desesperación, se les dispara la insulina y el hambre que se desata no es normal y el cuerpo les va a pedir alimento tan desesperadamente que no podran parar, y si bajaron unos kilos pues los que can a recuperar sera el doble por el inminente “EFECTO REBOTE
considero que una persona debe comenzar progresivamente su plan alimenticio, ir adaptando su cuerpo y metabolismo al ejercicio físico y una alimentación direccionada a la meta que desea.
al paso de las semanas notara muchos cambios en cuanto a la figura y bienestar físico. Y ya con el paso del tiempo cuando el cuerpo llegue a un punto de estancamiento, es donde siempre digo “No esperes ver cambios si siempre haces lo mismo”. Sera en este punto donde inteligentemente se tiene que manipular los alimentos para lograr la meta que se quiere
- Quiero eliminar grasa solo en la barriga, ¿Cómo lo hago?
No se puede eliminar grasa de forma localizada, sino que ésta se pierde de forma general
- Se puede perder grasa y ganar músculo al mismo tiempo?
En el mayor de los casos no. Para ganar músculo se precisa de un superávit de nutrientes y de energía, o sea, que el sujeto en cuestión ingiera más calorías de las que quema.
Perder grasa requiere justo lo contrario. El cuerpo ha de encontrarse en un estado de déficit calórico, es decir, que se ingieran menos calorías de las que se están consumiendo.
Así pues, en la mayoria de los casos no. Es evidente que no puedes estar simultáneamente ingiriendo más y menos calorías de las que estás consumiendo. Solo durante algún tiempo y en casos muy concretos, como en principiantes con nivel elevado de grasa, es bastante fácil ver ganancias musculares a la vez que se pierde grasa. Pero a medida que el sujeto va adquiriendo masa muscular, o está más definido, esto cada vez es más y más díficil.
Lo ideal pues, será alternar fases de ganancia de músculo (intentando no ganar demasiado grasa) y fases de pérdida de grasa (y tratando de mantener el músculo ganado).
- Para quemar grasa, ¿cuando hago el cardio?
Después de tu rutina de pesas, ya que así la quema de grasas será mayor habiendo gastado gran parte del glucógeno en las pesas. A mucha gente le va bien el cardio en ayunas como consecuencia de unos niveles de glucosa bajos en sangre, pero es cuestión de probar lo que le vaya mejor a cada uno.
¿Si lo hago todo bien, en 2 meses estaré como un toro?
Las prisas nunca son buenas, y los resultados rapidos no existen. Entrenando, alimentándote y descansado bien, en un periodo de 4 a 6 meses puedes notar buenos cambios.
es una rutina para tu primer mes, durante el cual entrenarás 3 días a la semana. El objetivo es poner a punto tu cuerpo para que en el segundo mes puedas entrenar más fuerte y con más frecuencia.

Los ejercicio están elegidos especialmente para que fortalezcas y tonifiques tus músculos y aprendas la técnica de los ejercicios. Haremos uso también de las máquinas que haya en tu gimnasio. Las cargas guiadas te ayudarán a tener la postura adecuada a la vez que mantienes el control del movimiento.